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jueves, 16 de abril de 2009

Sputnik, mi amor

A los veintidós años, en primavera, se enamoró por primera vez. Fue un amor violento cmo un tornado que barre en línea recta una vasta llanura. Un amor que lo derribó todo a su paso, que lo succionó todo hacia el cielo en su torbellino, que lo descuartizó todo en un arranque de locura, que lo machacó por completo. Y, sin que su fueria amainara un ápice, barrió el océano, arrasó sin misericordia las ruinas de Angkor Vat, calcinó con su fuego las selvas de la India reletas de manadas de desafortunados tigres y convertido en tempestad de arena del desierto persa, sepultó alguna exótica ciudad amurallada. Fue un amor glorioso, monumental.


Quién lo pensaría que ya solo hablara de amor...
No tengo vergüenza al reconocer estar enganchado a Gossip Girl y que hoy pienso verlo en Cuatro para criticar el doblaje.

viernes, 27 de febrero de 2009

Little Miss Sunshine

Sesenta y seis grados, treinta minutos, cuarenta segundos norte.
A esa latitud se encuentra el Círculo Polar Ártico.

Son tus manos en mi pelo, Son tus caricias al mentir, Sentir tu aliento en mis labios. Sírveme tibio, sin fuerzas ni para reír.Mírame pero no me veas, Vuélveme loco.Vayamos juntos al mar, Ahógame entre las olas, Volvamos a empezar. Sírveme tibio, sin fuerzas ni para reír.

El mundo se está volviendo egoista pero yo no quiero vivir en ningun sitio.
Cuando hace frío la mayoria de las cosas van más deprisa o llegan antes, me refiero a las casualidades. Me encanta que haga frío.
Es necesario que la vida tenga sus ciclos ¿Tú conoces algo que dure siempre?
Es bueno que las vidas tengan varios círculos. Pero la mía, mi vida, sólo ha dado la vuelta una vez y no del todo. Falta lo más importante...

martes, 6 de enero de 2009

Light my fire

Cuando por fin le encontré estaba sentado debajo de un ángel de bronce. Sabía que estaría debajo de un ángel desde el principio, pero Berlín está lleno de ángeles. Llevaba los ojos pintados de azul y el pelo rojo. Sabía que había llegado hasta allí por él y por eso apenas me miraba. Empezó a llover, pero no nos movimos. Ni el ángel, ni él, ni yo. Cuando era ya casi de noche me dijo: No tienes por qué preocuparte, aún eres demasiado joven para elegir.
-Todo esto es demasiado extraño.-