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sábado, 18 de abril de 2009

Al sur de la frontera, al oeste del sol.

Decididamente mi familia y
yo viviremos en países extranjeros, escucharemos desconcertantes mensajes
extranjeros y avanzaremos en filas extranjeras hacia bienestares
extranjeros, tan tranquilos como un conejo en medio de la temporada del
pato. Conocí a una mexicana. Hermosa como diez días de paga consecutivos.
Decía: "¿No seras un poco de la suerte que me deben?". Conocí un niño
árabe. Cansado como una ardilla debajo de cien kilos de plomo. Decía: "me
enamorare de cualquiera que no me haga daño". dicen: "calentaremos
vuestros cuartos con hogueras". Pero sabes que solo un loco encendería un
fuego mientras el chico solitario trata de beberse el gas de la cañería.
El hombre del telediario ha escogido ya las muertes justas. Dicen: "se
acerca un huracán". Dicen: "se acerca un bombardeo" Dicen: "dios sabe que
estamos haciendo lo que podemos". Pero sabes que solo un loco seria capaz
de tratar de acabar con todos al mismo tiempo. Ahora peinate y sal a dar
una vuelta, pero recuerda que nada se parece tanto a un presidente como
otro presidente. Y que todas las amenazas están dirigidas contra nosotros.
Amenazas dirigidas contra nosotros. Dicen: "no hay porque tener miedo". Y
ya sabes que han ido por la cuerda. Dicen: "os hemos construido un salón
de baile". Pero sabes que nadie que no este loco cercaría la orquesta con
alambre de espino.


Tengo una camara nueva de hace casi 30 años, hoy toca limpiarla y comprar un carrete.
Gracias a mis compañeros de Teatro por la tarde de ayer. Me voy a comprar un tocadiscos propio para no tener que compartirlo con nadie.

viernes, 17 de abril de 2009

Crónica del Pajaro que da cuerda al mundo

Es viernes, está nublado y hace un extraño calor que se tacha en algunos momento a 'Próximas lluvias'. No mires ahora creo que alguien nos está mirando. Solo se repite esta frase que podemos mezclar con amistad y saldrá un cocktail molotov de esos que te gustan tanto. No me gusta que compres cuadros de animales. A veces he subido y bajado las escaleras cien veces y tu esperabas arriba, contemplándome como un pez globo, te gusta cuidar al pez globo, te gusta besar al pez globo y sobre todo te gustan los peces globo. Copenaghe, fuimos a Copenaghe a un festival de poesía y allí compramos un ático y nos quedaos sin dinero. Tu llorabas porque desde la torre que se veían desde la ventana pensabas que nos miraban, aunque solo se intuían pequeñas formas desnudas. El suelo de madera se levantó y nos fuimos a Berlín. Cuando volvimos de Berlín llame a un carpintero. Ya tenemos suelo nuevo y cuando el carpintero se fue, nos sentamos en unas sillas para asegurarnos de que las pequeñas figura desnudas no lo habían visto TODO desde la torre.


Es Viernes y por fin, por fin hoy toca descansar.
Tengo Arte Dramático (Que suena mejor que Teatro) y agota.
Hoy recibí ocho cartas de mi cumpleaños, las he guardado todas en 'La Caja' vosotros sabéis que es eso. Quiero comprarme una oveja.

jueves, 16 de abril de 2009

Sputnik, mi amor

A los veintidós años, en primavera, se enamoró por primera vez. Fue un amor violento cmo un tornado que barre en línea recta una vasta llanura. Un amor que lo derribó todo a su paso, que lo succionó todo hacia el cielo en su torbellino, que lo descuartizó todo en un arranque de locura, que lo machacó por completo. Y, sin que su fueria amainara un ápice, barrió el océano, arrasó sin misericordia las ruinas de Angkor Vat, calcinó con su fuego las selvas de la India reletas de manadas de desafortunados tigres y convertido en tempestad de arena del desierto persa, sepultó alguna exótica ciudad amurallada. Fue un amor glorioso, monumental.


Quién lo pensaría que ya solo hablara de amor...
No tengo vergüenza al reconocer estar enganchado a Gossip Girl y que hoy pienso verlo en Cuatro para criticar el doblaje.

miércoles, 15 de abril de 2009

Kafka llevaba zapatos rojos

Kafka está sentado en una silla a la orilla del mar
pensando en el pendulo que hace oscilar el mundo
cuando el círculo del mundo se cierra
la sombra de la esfinge sin destino
se convierte en cuchillos
y atraviesa sus sueños

Los dedos de la niña ahogada
busca piedras en la entrada
alza las mangas de su vestido azul
y mira a Kafka sentado a la orilla de mar.


H.M.

Me propuse actualizar todos los días.
Sin duda hoy, el aire huele a Elvis Costello.

domingo, 22 de febrero de 2009

Que ha sido de...

¿Dónde estás?, Susurró.
¿Dónde estaba? Todavía con el auricular en la mano, levanté la cabeza y miré alrededor de la cabina. ¿Dónde estaba? No logré averiguarlo. No tenía la más remota idea de dónde me hallaba. ¿Qué sitio era aquél? Mis pupilas reflejaban las siluetas de la multitud dirigiéndose a ninguna parte. Y yo me encontraba en medio de ninguna parte llamando a... sí, llamandola.