
Primero se termina su batido. Luego pedimos cerveza. Ya es de noche. En el parque los árboles se agitan y la gente se revuelve. Unos se van y otros solo acaban de llegar. Unos llevan Biblias, otros pancartas escritas a mano con letras de un idiota. Una de las pancartas dice:
HACEDLES DAÑO.
Los cumplidores de promesas cantan canciones. Los cumplidores de promesas no son fanáticos, son blancos que creen. Llevan cruces y banderas. Sujetan a sus niños en brazos. Sonríen. Están preparado. Nadie sabe bien para qué. Los pies en la tradición, los ojos en el futuro.
La canción de los cumplidores de promesas también dice:
NO ES VENGANZA, ES JUSTICIA.
Entonces bebemos cerveza y comemos pasteles.
La memoria es el perro mas estúpido, le lanzas un palo y te trae cualquier cosa.
Ahora parece que ese estúpido perro trae cosas que debería haber dejado escondidas
en ese hoyo. Yo te consideraba más de lo que ahora eres, no vale la pena.
Todos mentimos muy bien los Viernes por la tarde.
- Me han vuelto a preguntar por ti
- Y ¿Qué les has dicho?
- Que estabas muerta.
(Gracias Mittens, otra vez más me habeis salvado.)